Antes de entrar en materia os pongo en antecedentes.
Como sabéis estoy inTokio estudiando un Master. Un master que dura dos años y va sobre Paz y Conflictos, Desarrollo y Cooperación, Relaciones Internacionales y cosas de esas. El Master es en inglés, si fuera en japonés sería imposible…
Lo que puede que no sepáis es que antes de venir estuve apunto de no venir. Solicité una beca al gobierno Andaluz/Español y me caí a menos dos meses de empezar el curso. Al no conseguir la beca, si quería venir debía afrontar los costes económicos. De forma algo suicida, solicité un préstamo y me vine. No ha sido fácil.
Así que cuando llegué a Japón, solicité una beca al gobierno japonés. Y después de cuatro meses, me han respondido. ME HAN DADO LA BECA.
Esto significa que mis problemas económicos han terminado; ahora podré dedicarme a estudiar y pagar el préstamo sin preocuparme de nada más.
El tiempo de incertidumbre, los cuatro meses de espera han sido difíciles. Mucho tiempo para pensar, repensar, rayarse, obsesionarse… y a 11.000 kilómetros de distancia las cosas se ven de otra manera.
De un día para otro mis preocupaciones han desaparecido. Lo que me impedía conciliar el sueño por las noches, ha pasado a ser el recuerdo de un mal sueño.
La vida sigue. Me siento afortunado. He conseguido lo que quería. No era fácil, pero he tenido suerte. Había muchas posibilidades de que las cosas no salieran bien, pero esta vez la fortuna estuvo de mi lado.
Algo que me resulta curioso, es que estoy necesitando bastante tiempo para asimilar la noticia de que mis preocupaciones se han acabado. A fuerza de contarlo a mi familia y amigos, de hablar sobre el tema, poco a poco, me voy haciendo a la idea de que es cierto. Todavía sigue latente la (ahora) vieja sensación de game over, que tantas noches me mantenía insomne…
De cualquier forma, la sensación de que tu destino sea decidido por unos seres superiores (en mi caso, unos señores funcionarios nipones, los visualizo en algún rascacielos tokiota –por eso lo de superiores) es francamente una mierda. Pero supongo que es algo normal y que ocurre cada día, a mayor o menor escala.
De momento, ahora solo debo preocuparme por mis estudios, por aprender mucho y disfrutar de mi camino nipón por recorrer.
Besos tokiotas (tengo asegurado dos años de besos tokiotas)
Nico
PS: no deja de resultarme paradójico que el gobierno de un país extranjero (y a la vez extraño) confíe más en mí que el gobierno de mi propio país/estado/nación.
PS 2: Me sentía indeciso sobre el titulo de este post, estaba entre el que he elegido o “Un tonto con suerte 2.0” pero como lo que os voy a cuento es algo positivo he preferido ser un poco optimista.
Posted under Uncategorized
This post was written by NicoinTokio on July 9, 2010




